viernes, 10 de marzo de 2017

Y la vida no da tregua...

Hora a hora, minuto a minuto, ando mi camino. Como siempre. Robando miradas, soñando con lo que no tengo, haciendo de imaginar, un juego. Por supuesto, yo soy la protagonista de una historia con muchos más. Tú existes, vosotros existís...

Y un día, sin darme tiempo a coger un capote, la vida me da una estocada. De esas, en la que respirar es secundario...de esas en las que soy consciente, que todo ha cambiado. Ya no seré la misma.

Hoy es un día nuevo con una verdad que pesa demasiado. Una verdad que corta un sueño. 
 
Todo es silencio. Todo se para. 

Mientras otros parlotean de temas que ya ni me interesan, pongo todos mis esfuerzos en contener...
 
Contener mis ganas de abandonarme y hundirme, de estar sola hasta romperme... 
Contener un nuevo futuro que no quiero, que no he planeado...
Contener una injusticia de un fiscal implacable y sin lugar a defensa...
Contener un mar...de lágrimas, de sueños rotos...

Y es que hay momentos que aterrorizan. Asustas tanto, que me haces volver al pasado, a imaginar mi carita cuando era pequeña. Y me miro. Y me hablo...como si pudiera advertirme de lo que terminará pasando...como si fueran palabras mágicas que pudieran hacer cambiar el rumbo de las cosas... 

Y siento pena, quiero abrazarte, abrazarme y protegerte, protegerme...

Y te quiero, pero no quiero lo que te va a tocar vivir. 

Aquí nace la grandeza del ser humano, que aún consciente del dolor, y la desesperanza, sabe que todo pasa, y todo llega...

La vida no da tregua, pero mañana saldrá el sol...